Las vacaciones cambian nuestra rutina y también la de nuestros perros. Por eso, saber cómo ayudar a tu perro a volver a la rutina después de varias semanas pasando más tiempo juntos puede hacer que el cambio sea mucho más sencillo para ambos.
Pero llega finales de agosto y poco a poco volvemos a los horarios habituales. El trabajo, las obligaciones y las jornadas fuera de casa regresan y, para nuestro perro, el cambio puede ser considerable: pasa de tenernos cerca durante buena parte del día a volver a quedarse solo durante varias horas.
En Perros & Cia queremos ayudarte a que esta transición sea lo más sencilla posible. Recuperar la rutina poco a poco, mantener sus necesidades cubiertas y aprender a observar cómo responde nuestro perro puede marcar una gran diferencia.
No esperes al primer día de trabajo
Si durante las vacaciones habéis pasado prácticamente todo el día juntos, lo ideal es no esperar al primer lunes de vuelta al trabajo para recuperar las ausencias.
Unos días antes podemos empezar a introducir pequeños momentos en los que nuestro perro se quede solo. Salir unos minutos, hacer algún recado o simplemente acostumbrarlo a descansar en otra habitación mientras estamos en casa puede ayudarle a recuperar cierta autonomía.
El objetivo no es ignorarlo ni dejar de pasar tiempo juntos. Se trata de volver progresivamente a una dinámica en la que también existen momentos de descanso y tranquilidad sin nuestra presencia constante.
Cómo ayudar a tu perro a volver a la rutina poco a poco
Durante las vacaciones también suelen cambiar las horas de comer, dormir y pasear. Si sabemos que pronto tendremos que volver a madrugar y que los paseos volverán a determinados horarios, podemos empezar a recuperarlos unos días antes.
Una rutina relativamente predecible ayuda al perro a saber qué puede esperar a lo largo del día: cuándo llega el paseo, cuándo toca descansar o cuándo tendrá momentos de interacción.
No es necesario que cada día sea exactamente igual, pero sí podemos evitar pasar de una rutina completamente vacacional a otra totalmente distinta de un día para otro.
Mantener sus paseos y momentos de actividad
Volver al trabajo no debería significar que sus necesidades desaparezcan.
Los perros siguen necesitando pasear, explorar, olfatear, relacionarse y tener momentos de actividad física y mental. Cuando disponemos de menos tiempo, podemos caer en el error de convertir los paseos en salidas rápidas únicamente para cubrir necesidades básicas.
Siempre que sea posible, conviene mantener al menos algún paseo de calidad durante el día, permitiéndole explorar el entorno con tiempo y sin convertir cada salida en una carrera contra el reloj.
También podemos incorporar pequeñas actividades en casa: juegos de olfato, juguetes adecuados o unos minutos de aprendizaje pueden ayudar a mantener su mente activa.
¿Cómo saber si la vuelta está siendo difícil?
Cada perro responde de una manera diferente. Algunos recuperarán su rutina habitual prácticamente sin problemas, mientras que otros pueden necesitar más tiempo.
Por eso es importante observar qué ocurre cuando nos marchamos. Algunas señales como ladridos o vocalizaciones persistentes, caminar continuamente de un lado a otro, jadeo, destrozos, hacer sus necesidades dentro de casa o mostrarse especialmente inquieto ante las señales que anuncian nuestra salida pueden indicar que quedarse solo le está resultando difícil.
En estos casos no deberíamos interpretar automáticamente el comportamiento como que «se está portando mal». Tampoco conviene castigarle al volver a casa. Si las señales son frecuentes o intensas, es recomendable buscar asesoramiento profesional para entender qué está ocurriendo y trabajar sobre la causa.
La guardería de día también puede formar parte de la vuelta a la rutina
Hay días en los que, simplemente, nuestros horarios no nos permiten ofrecerles toda la actividad o compañía que necesitan. A la hora de plantearnos cómo ayudar a tu perro a volver a la rutina, contar con una guardería de día también puede ser un apoyo para muchas familias.
En Perros & Cia trabajamos con grupos reducidos y equilibrados, realizando salidas largas al exterior y ofreciendo tiempo para explorar, olfatear, relacionarse y descansar.
Así, mientras tú recuperas tu jornada habitual, tu perro puede seguir disfrutando de paseos, experiencias en entornos naturales y compañía durante parte del día.
La guardería no pretende sustituir el tiempo que compartís juntos. Puede ser una forma de complementar su rutina cuando nuestras obligaciones hacen que pase demasiadas horas solo y queremos seguir cubriendo sus necesidades de actividad, interacción y bienestar.
Volver a la rutina también es cosa de dos
Después de varias semanas compartiendo mucho más tiempo juntos, es normal que necesitemos unos días para volver a acostumbrarnos a los horarios. Y ellos también.
Anticiparnos, recuperar progresivamente los momentos de autonomía, mantener paseos de calidad y observar cómo responde nuestro perro nos ayudará a hacer esta transición de una forma mucho más sencilla.
En Perros & Cia sabemos que cada perro y cada familia tienen una rutina diferente. Por eso, más que buscar una fórmula exacta, se trata de encontrar un equilibrio que permita que nuestra vuelta al trabajo también sea compatible con sus necesidades.
Porque se terminan las vacaciones, pero sus paseos, su bienestar y sus ganas de disfrutar del día no tienen por qué terminar con ellas.
